Escribe: Gonzalo Segundo
La Liga Universitaria de Deportes está cargada de anécdotas que realmente alegran las mañanas del domingo.
Una de ellas ocurrió el pasado 25 de julio en Juventud de Melilla donde oficia de local Club Atlético La Isla (Cali).
El Primer tiempo del cotejo Cali - Nacional estaba a punto de finalizar cuando el juez Ruben Maya cobró una infracción en el medio de la cancha, todavía en sector de los albicelestes.
Luego del pitazo, y en clara sintonía con la airada protesta de la gente locataria, Maya le muestra tarjeta amarilla al infractor tricolor. No nos pareció que ameritaba y, por otra parte, tardó mucho el experimentado árbitro en sacar la tarjeta de su bolsillo.
Pero bueno, el tema es que era una de las últimas chances de aquellos 45´ iniciales y el tiro libre lo iba a ejecutar Gonzalo "Chengue" Fernández muy cerca del banco en donde, como acostumbra, el Director técnico de los locales daba indicaciones a sus dirigidos.
En el momento que fue a patear el defensa, con una extensa carrera tomada para efectuar el tiro libre, González lo instó a que "esta vez pegale bien y alto". Claro síntoma de que el D.T. esperaba una acción por arriba, para forzar el candado impuesto por la defensa rival, en el área de Nacional.
Al Chengue le cayó como comida pesada en día caluroso el comentario en voz alta del Dr. en Leyes y le recriminó también en voz alta "Justo cuando voy a pegarle me das para atrás". "El Chengue" se refería al famoso dicho " Me hablás al tiro", como que el comentario lo podía sacar de contexto y en vez de pegarle bien al balón podía hacerlo en forma fallida.
Sin embargo Fernández llegó al esférico, lo agarró bien de abajo (tal cual el pedido de su D.T.) y la pelota llegó por elevación al área visitante. En definita: Gol de Cali que significó la apertura del marcador en el partido de marras.
La risa del defensa de Cali y del banco de la localía fue espontánea. Pocos minutos después vino el pitazo de Maya que dio por finalizado la primera etapa.
En la foto, donde hicimos el click se ve la risa alegre de uno y otro protagonista.
En fin, "El Chengue" obedeció a pie juntillas el deseo del técnico que tenía clara la jugada en su cabeza y todo salió a pedir de boca para los albicelestes. No como presumía el jugador que la indicación podía ir en desmedro de la pegada.
Muy bueno !!!